Mina: la voz eterna de Italia
Por tvtotalchile · 06 enero 2026 · 6 min lectura
Hablar de Mina es hablar de una de las voces más influyentes y singulares de la música europea del siglo XX. Anna Maria Mazzini, conocida mundialmente como Mina, nació en 1940 en Busto Arsizio, Italia, y desde finales de los años cincuenta se convirtió en un fenómeno artístico que trascendió modas, géneros y generaciones.
Invisible en escena, inmortal en la música
Su irrupción en la escena musical italiana fue fulminante. Con apenas 18 años, Mina llamó la atención por una voz poderosa, flexible y de un registro poco común, capaz de moverse con naturalidad entre el pop, el jazz, el soul, la canción melódica y la experimentación. Pronto fue apodada La Tigre di Cremona, no solo por su fuerza vocal, sino por una personalidad escénica desafiante para la época.
Durante las décadas de 1960 y 1970, Mina dominó la industria musical italiana. Grabó éxitos que hoy forman parte del patrimonio cultural del país, como “Il cielo in una stanza”, “E se domani”, “Parole parole” (junto a Alberto Lupo) y “Grande grande grande”, tema que alcanzó proyección internacional. Su influencia no se limitó a Italia: artistas de todo el mundo reconocieron en ella una intérprete adelantada a su tiempo.
Se retiró de los escenarios
Mina también fue una figura clave en la televisión italiana, donde su imagen moderna y su actitud libre desafiaron los códigos conservadores de la época. Sin embargo, en 1978 tomó una decisión radical: se retiró completamente de los escenarios y de las apariciones públicas. Desde entonces, construyó uno de los mayores mitos de la música contemporánea: una estrella invisible.
Sigue grabando con regularidad
Lejos de desaparecer, Mina siguió grabando discos con regularidad, manteniendo una calidad artística notable y explorando nuevos sonidos. Su colaboración con artistas como Adriano Celentano, y más recientemente con músicos de generaciones posteriores, demostró una vigencia creativa excepcional. A lo largo de su carrera ha publicado más de 70 álbumes y vendido millones de copias.
Hoy, Mina es mucho más que una cantante: es un símbolo cultural. Su voz sigue siendo objeto de estudio, admiración y culto. En una era dominada por la sobreexposición, ella eligió el silencio visual y dejó que hablara únicamente su música. Y eso, quizás, sea su gesto más revolucionario.
Mina no se ve, pero se escucha. Y mientras su voz siga sonando, su leyenda permanecerá intacta.